¡Fantástico! Tienes todas las ganas de escribir. Estas frente a tu teclado, o con tu pluma en mano y el papel en blanco frente a ti. Perfecto. Pero, ¿Qué escribirás?
Bien. Ya decidiste que escribirás una historia. Quizá luego la profundices y se convertirá en un cuento, o en una novela. Pero, ¿Por dónde comenzarás?
En algna ocasión leí acerca de un escritor que, en esos momentos de bloqueo se hacía a sí mismo una pregunta: ¿Qué tal si...? Y de esa pregunta surgían sus historias.
Imagina.
¿Qué tal si un señor se volviese loco y quisiera convertirse en un aventurero que va por el mundo defendiendo a los débiles, retando a los fuertes, y ganando honor y gloria en todas sus aventuras? Tendrías al Quijote.
¿Qué tal si el hijo de un Lord inglés se perdiese en la selva africana y fuese criado por los simios? Tendrías a Tarzan.
¿Qué tal si una joven descubre que ella es en realidad un vampiro, que tiene ciertos poderes, y que puede hacer cosas que nadie más puede hacer?
Piensa en esto, y ¡escribe!
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